martes, 10 de abril de 2012

Head or heart?


Querido corazón,
¿Podrías dejar de empeñarte en querer lo imposible? Por tu culpa estamos como estamos. Mi cabeza discutiendo contigo y tú refutando todos sus porqués. No atiendes a razones, ¿de veras te ha cambiado tanto?
Antes solías escuchar un poco al cerebro. Pero ahora estás desbocado. Buscas rozar, tocar, sentir, volar... Eres un caballo sin riendas suelto en el campo, trotando sin cesar, buscando libertad.
No puede ser que en tan poco tiempo hayas cambiado tanto. Que con solo una caricia suya quieras salirte de mi pecho, y ni hablar de cuando su respiración se cuela por mis oídos o cuando sus labios se posan fugazmente sobre los míos. En estos casos te noto en mi garganta, dando golpes de martillo continuos y a una velocidad de vértigo.
Por eso te pido, por favor, que dejes de querer imposibles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué te ha parecido esta entrada?