Si me dieras alas, sería capaz de alcanzarte la más alta estrella, aquella que brilla mucho, como tu sonrisa.
Esa que no vemos pero sabemos que está siempre, observándonos. Observando cómo nos damos cariño, cómo nos amamos... Siempre verdaderamente. Tan verdadero, que parece idílico.
En las cabezas de los demás no cabe nuestro amor. Ellos no lo entienden, nosotros nos complementamos.
Cuando estamos juntos provocamos un gran huracán de sentimientos. Y miles de mariposas revoloteando en mi estómago, mi corazón palpitando a más de cien pulsaciones. ¿ Conseguirá salir de mi pecho ? No lo creo, estamos juntos, nada podría pasar.
Siempre será nuestro huracán.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Qué te ha parecido esta entrada?