miércoles, 30 de noviembre de 2011

Fall

Caer en un agujero.
Intentar salir de él y no poder. 
Gritas desesperadamente, notas cómo tu voz se apaga poco a poco y decides utilizar tus brazos. Das golpes en todas direcciones, pataleas, por si alguien llegara a escuchar tus golpes. Y otra vez, notas que tus fuerzas se van agotando poco a poco, se merman, notas pequeñas punzadas en manos y piernas. 
Tu garganta está roja, tus cuerdas vocales no dan más de sí. Decides rendirte, total, " Nadie me echará de menos ", te dices a ti misma.
Pero... en un minuto, empiezas a notar que la desesperación se apodera de tu cuerpo. ¿Por qué? Porque empiezas a recordar las últimas palabras que te dijeron tus padres: " Ten cuidado hija. Te queremos. " Y en ese momento, piensas que quizás ellos... sí te echarían de menos. 
Ahora, una punzada en el pecho. Sí, es como si te hubieran clavado un cuchillo en el corazón. Te preguntas otra vez el por qué de esa sensación. Las recuerdas a ellas, a tus amigas, las que siempre estuvieron allí, en lo bueno y en lo malo. A tu mente viajan muchas imágenes de todas vosotras sonriendo, abrazándoos...
Piensas, que quizás ellas... también te echarían un poco de menos.
Pero sigues sin hacer nada por salir, no te quedan más fuerzas. Ahora, te están sacando el corazón, has notado un dolor tan fuerte que ya no late. Respiras un poco, y ya entiendes por qué tuviste esa horrible sensación.
En tu mente se ha formado la imagen de él. La persona con la que compartes tu día a día, tus preocupaciones, tus alegrías... Aquel que te apoya cuando nadie más lo hace. El que te hace sonreír cuando pensabas que nadie podría hacerlo. Confesor de tus secretos, una caja llena de tesoros. A quien entregarías tu corazón, tu vida, tu alma...
Tal vez, él también te echaría de menos.
Decides sacar fuerzas de donde no hay. Pero lo consigues, das un grito tan fuerte, que los muros desaparecen.
De repente, te despiertas.
Todo ha sido un sueño. Notas un brazo rodeando tu indefenso cuerpo, dándote calor. Sabes que es él, que te está protegiendo.
Giras la cabeza y ves la foto de tus amigas, todas sonriendo. Al lado, una de tus padres, que en estos momentos estarán desayunando.
Ahí, es cuando sonríes, decides apreciar todo lo que tienes, día sí y otro también.

4 comentarios:

  1. Ha sido, sin duda, la mejor de tus entradas. Sigue así porque me encanta cómo lo haces... y por si lo dudabas yo sí que te echaría muchísimo de menos. Loveu

    ResponderEliminar
  2. Muchísimas gracias. Me gusta que te encante cómo escribo, aunque lo que escriba solo sean meras palabras sin conexión...
    Love u!

    ResponderEliminar
  3. Que sepas que me has dejado sin palabras.
    Una cosa tienes que saber, tanto vir como yo te echaríamos de menos que haríamos sin tu sonrisa tus ganas de pasártelo bien.
    je t'aime(Como vir te lo a puesto en inglés yo te lo pongo en francés) XD

    ResponderEliminar
  4. Jajajaja, muchas gracias! :)
    Eso me tranquiliza, que me echaréis de menos! xD
    Très bien mon amour. Je t'aime. :)

    ResponderEliminar

¿Qué te ha parecido esta entrada?